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martes, 26 de octubre de 2010

Falta de políticas estatales deja morir idioma indígena Baniva.

   Idioma Baniva se resiste a morir.

Por Linda Manaka Infante:






Las culturas étnicas autóctonas al entrar en contacto con otra cultura foránea establecen una interacción donde las primeras en forma paulatina, pero continuada, siempre han llevado la parte más negativa. Es por ello que dichas comunidades por múltiples causas, suelen frenar estancar y disminuir su crecimiento y desarrollo. Es en estas comunidades indígenas donde se pone de manifiesto la falta de pertenencia de la educación y donde se transculturiza sus habitantes, en detrimento hasta de la desaparición y debilitamiento de un medio de comunicación tan importante como es su lengua étnica.

     Este es el caso de la lengua Baniva; de la cual son pocas las familias que aún la hablan en el contexto del hogar y comunitario, pero en la escuela, en la mayoría de los casos prevalece la modificación de los patrones culturales del indígena, en este caso, Baniva, que entra en un proceso de asimilación de la cultura “criolla” no indígena. Por ende la escuela debe convertirse en un factor de fortalecimiento y consolidación de cualquier cultura étnica, donde prevalezca la adquisición de un bilingüismo aditivo que no vaya en detrimento del uso de la lengua Baniva.

La diversidad lingüística se ve amenazada en todo el mundo y los pueblos indígenas sienten esta amenaza con particular intensidad.

Según la UNESCO, cerca de 600 idiomas han desaparecido en el último siglo y otros siguen desapareciendo, al ritmo de un idioma cada dos semanas. Si no se hace nada para luchar contra las tendencias actuales, es probable que antes de fin de siglo hasta el 90% de los idiomas del mundo haya desaparecido[1].

Además, cada vez son menos los niños que aprenden idiomas indígenas de la forma tradicional, de sus padres y de sus mayores. Aún cuando la generación de los padres habla el idioma indígena, no suelen transmitirlo a los hijos. Es cada vez más frecuente que sólo los ancianos utilicen los idiomas indígenas.

Las diversidades biológica, lingüística y cultural son inseparables y se refuerzan recíprocamente, de modo que cuando se pierde un idioma indígena, también se pierden los conocimientos tradicionales sobre cómo conservar la diversidad biológica del mundo y hacer frente al cambio climático y otros problemas ambientales.

  Señala Milta Suruta Menare, Experta en Educación Intercultural Bilingüe de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Núcleo Amazonas que en las comunidades Baniva, el idioma escasamente se utiliza en sus formas de expresión ya sea oral como escrita, los docentes no son hablantes de la lengua Baniva, situación que incide enormemente en las dificultades para desarrollar la escritura pues si no se maneja oralmente resulta casi imposible manejar su código escrito.
        El de fecha 28 de julio de 2008, en Gaceta Oficial Nº 38.981, se promulgó la Ley de Idiomas Indígenas, la cual tiene por objeto regular, promover y fortalecer el uso, revitalización, preservación, defensa y fomento de los idiomas indígenas, basada en el derecho originario de los pueblos y comunidades indígenas al empleo de sus idiomas como medio de comunicación y expresión cultural.

La referida Ley declaró, como idiomas oficiales en la República el castellano y los idiomas de los pueblos indígenas siguientes: kapón (akawayo), amorúa, añu, aruako (lokono), ayamán, baniva (baniwa), baré (báre), bari, chaima, kubeo, kumanagoto, e’ñepá, jodi (jodü), jivi (jiwi), japreria, kari’ña, kurripako, kuiva, mako, makushi, ñengatú (jeral), pemón (kamarakoto, arekuna, taurepan), chase (piapoko), puinave, pumé, sáliva, sanemá, sapé, timote, uruak (arutani), wotjüja (piaroa), mopuoy (mapoyo), warekena, warao, wayuu, yanomami, yavarana (yawarana), ye’kuana (dhe’kuana) y yukpa, sin perjuicio de otros idiomas indígenas que no aparezcan señalados en la ley y que se hablen por pueblos indígenas asentados en  Venezuela.

Así mismo, mediante dicha ley se ordenó la creación del Instituto Nacional de Idiomas Indígenas, el cual debía entrar en funcionamiento en un lapso no mayor de un año desde la promulgación de la ley, sin embargo, dos años después, el Instituto no ha sido creado.

El Estado Venezolano, está en mora en cuanto a sus políticas para preservar los idiomas indígenas, no ha sabido promover la educación intercultural bilingüe y  con su inoperancia perjudica principalmente al pueblo Baniva, ya que el uso de la lengua materna tanto oral como escrita es insuficiente y casi exento de su proceso comunicacional, los estudiantes en su mayoría no son hablantes y esto conlleva a una dificultad para una escritura fluida pues ambos procesos comunicacionales se complementan y se caracteriza por: Los docentes y los alumnos desarrollan muy poco las habilidades y destrezas lingüísticas, Poca o nula escritura en idioma étnico, Necesidad  de preservar y difundir el idioma Baniva, Poca producción de textos escritos en idioma Baniva y Presencia de vergüenza étnica en los niños y niñas.



[1] http://www.un.org/esa/socdev/unpfii/documents/Factsheet_Languages_ESP_FORMATTED.pdf

lunes, 18 de octubre de 2010

Pueblo Indígena Baniva en riesgo de desaparecer

SOS en la Amazonía

 

Linda Manaka  Infante: denuncia riesgo de extinción del Pueblo Baniva
La reconocida periodista Marcela Águila Rubín, de la plataforma de noticias e información Suiza http//www.swissinfo.ch/eng/index.html entrevistó a Linda Manaka Infante, representante de la Asociación de Pueblos Indígenas de Venezuela APIVEN, sobre la situación de riesgo en la que se encuentra el Pueblo indígena Baniva de la Amazonía Venezolana.

"Los banivas se encuentran en zonas fronterizas, y se ven gravemente afectados por el conflicto armado que vive Colombia. La guerrilla colombiana y su presencia en Venezuela es un problema de vieja data, sin embargo el problema se agravó en esa zona concreta del Guainía hace unos años. Es una región  abandonada por parte del Estado donde no hay autoridad nacional, ni soberanía territorial ni control institucional alguno y donde la economía ilegal se desarrolla sin impedimentos a partir de todo tipo de tráfico: armas, productos para la fabricación de estupefacientes, oro, esmeraldas, e incluso animales de especies raras que tienen prohibida su caza.

La presencia de grupos armados ha conducido a un deterioro notable de las buenas relaciones de convivencia que hasta su llegada mantenían los vecinos de un lado y otro del río, venezolanos y colombianos.
Hay personas sufriendo el desplazamiento interno y aunque esta es siempre una experiencia difícil, resulta doblemente catastrófica para las comunidades indígenas. La cultura indígena está íntimamente ligada a la tierra, y el desplazamiento lleva con frecuencia al colapso total de los patrones culturales y de autoridad. Como muchas otras personas desplazadas, las familias indígenas terminan con frecuencia en centros urbanos donde encuentran grandes dificultades para iniciar una nueva vida en un ambiente totalmente ajena.  Esta tragedia sigue siendo en gran medida invisible. Las tierras indígenas están generalmente en áreas remotas, de importancia estratégica, donde los grupos armados tienen fuerte presencia. Los crímenes y los abusos contra los derechos humanos de los indígenas con frecuencia no son reportados y permanecen en la impunidad.


El derechos a la vida, a la libertad, el derecho igual a ser diferente, a la autonomía, al trabajo, al territorio, al desarrollo libre de la personalidad, a la consulta previa en proyectos de desarrollo, a un medio ambiente sano, la libre movilización, la libertad de expresión. Pero, por la dinámica del conflicto, los pueblos indígenas también hemos visto afectados nuestros derechos colectivos, económicos, políticos y culturales con situaciones y acciones que perturban nuestra participación política, el acceso a servicios sociales y las posibilidades de libre desarrollo de nuestro modelo de vida, nuestros usos y costumbres ancestrales.

De acuerdo al ordenamiento jurídico venezolano, el Estado está en la obligación de implementar la educación intercultural bilingüe, no obstante las escuelas que operan en esta área  sólo imparten clases en un único idioma: el castellano, el uso del idioma materno cada vez es más débil, el uso del idioma es sinónimo de ser discriminado a tal punto que muchas madres prefieren que sus hijos aprendan castellano y no el idioma materno para evitar que estos sufran la discriminación que ellas han sufrido. La barrera de vergüenza étnica que hay que atravesar es bastante poderosa. Muchos hijos y nietos de banivas dicen escasamente quiénes son sus progenitores inmediatos, cuál es su filiación étnica y cómo son sus manifestaciones culturales. Ya que les ha sido inculcado y enseñado que esos antecedentes culturales es preciso olvidarlos y no considerarlos para nada. No obstante, ellos en el fondo se sienten perfectamente identificados como descendientes directos de indígenas

El problema de los jóvenes en Amazonas es común a otros que habitan en zonas alejadas. Una vez que acaban los estudios de escuela básica, pocos tienen la posibilidad de seguir estudiando. Es una situación en círculo donde siguen sin ponerse remedio a situaciones educacionales que parecen haberse hecho endémicas.

El pecado de vivir en territorio con recursos naturales:

La actividad minera en Amazonas implica de manera generalizada un grave deterioro humano, así como destrucción de la naturaleza, ataque a la salud, violencia e inseguridad. Según informes de inteligencia del Comando Unificado de las Fuerzas Armadas hay entre 300 y 400 mineros a una hora y cuarenta y cinco minutos de la localidad de San Carlos de Río Negro y se cree que las minas del río Siapa están dando unos 150 kg de oro al mes. Uno de los problemas más graves de la minería (…) es el acoso al que se ven sometidas algunas comunidades de indígenas que están siendo paulatinamente desalojados de su hábitat, así mismo muchas comunidades se encuentran en situación de semiesclavitud respecto al mando ejercido por la guerrilla, los que trabajan con narcotráfico y quienes practican la minería.

La extracción ilegal de minerales en Amazonas, también ha ocasionado la contaminación de ríos y afluentes, que representan la principal fuente de agua potable para ciertos pueblos indígenas, el consumo de estas aguas contaminadas ha provocado graves problemas de salud a nuestros hermanos indígenas y en muchos casos la muerte. La minería ilegal afecta al Pueblo Baniva, Baré, Yanomami, entre otros. Siendo los más afectados los Yanomamis de Alto Orinoco.

Un gran número de banivas han sido asesinados en los últimos años, se les ha obligado al trabajo forzoso y se han reclutado a niños indígenas como niños soldados, también se empezaron a observar problemas por prostitución como consecuencia de la presencia de los grupos armados".
 Escuche parte de la entrevista en el siguiente enlace: